In anima vil… es la extensión del último trabajo escénico de Lola Jiménez, Soy una mosca que mira a través del agujero de una llave un lugar en llamas.

Esta vez, la voz recae sobre el cuerpo, el dibujo, la palabra, ecos que se enlazan por rebeldía para ser escuchados… En los dibujos flotan docenas de personajes desesperadamente articulados: animales, seres, falos, flores… animadas por la misma energía intensa de los dibujos están la danza y la palabra, funcionan como antenas que sondean más allá del encarcelamiento del significado, hacia la huida, la urgencia y la necesidad de otros horizontes.

Una experiencia que pretende ser más una escucha reveladora de universos que un discurso.