La geografía de un beso está compuesta por tres piezas que arraigan en recorridos escénicos y corporales que mapean los trazos de un mundo cierto e incierto, de un cuerpo veraz y estremecido. Creadas en distintos momentos, definen recorridos. Dónde estuvimos y dónde estamos. Descarga de Laura Marrero, donde a través de lo físico, lo espacial o lo temporal, se trabajan distintos valores. La ausencia, como la huella impregnada en la escena por la bailarina o la humildad pintada en el espacio como un gran graffiti y el cuerpo que necesita contar desde lo que ha ocurrido, está ocurriendo y ocurrirá. Daniel Morales presenta IRM_2, espectáculo que nace de la necesidad de observar los procesos constantes de transformación del ser humano que generan una evolución o involución, de forma voluntaria o no, y cómo estos afectan a nuestro cuerpo. Por último, Laura y Daniel presentan Delicadeza. Entendiendo la escena como mundo, el proceso creativo de este trabajo marcó la línea: para llegar a algo sutil habría que invitar al espectador a acompañarles en la ardua construcción hacia esa ternura. Ir quitando capas de tensión muscular, capas de dureza, capas en el espacio, en el pulso y definitivamente llegando a la piel, de él, de ella, de ellos y del espacio. El deseo de aportar la seducción engatusada de sentirse débil o frágil.   AVISO AL PÚBLICO La Sala Insular de Teatro comunica que se fumará de manera puntual algún cigarrillo de liar durante la función del espectáculo LA GEOGRAFÍA DE UN BESO.