Blanche Dubois se presenta sin avisar en la casa de su hermana Stella en Nueva Orleans, después de haber perdido su puesto de trabajo como profesora. Su actitud remilgada y arrogante choca con los modales toscos de su cuñado Stanley Kovalsky, el cual, al principio, ve con buenos ojos la llegada de su cuñada pero a medida que se van conociendo, descubrirán que la convivencia no será nada fácil. La delicada y sofisticada hermana de Stella conoce a Mitch, compañero de trabajo de Stanley y, entre ellos, surge un romance que podría salvar la inestable vida emocional de Blanche. A lo largo de la obra el conflicto entre Stanley y Blanche se va recrudeciendo lo que hará que afloren los verdaderos motivos por los que Blanche ha tenido que abandonar su trabajo y quedarse por una temporada en casa de su hermana. Blanche finalmente será devorada por el calor sureño, por Stanley Kovalsky y por un pasado oscuro difícil de superar. La compañía ENTREVÍAS afronta un nuevo reto, el montaje teatral de Un tranvía llamado deseo. Con este inmortal texto de Tennessee Williams somos conscientes del valor actual que encierra esta historia y respetamos con fidelidad la época y las atmósferas que inspiraron a su autor. En este caso, nuestra adaptación se centra exclusivamente en la relación de sus cuatro personajes principales: Harold Mitchell, Stella Kowalski, Stanley Kowalski y Blanche Dubois. A través de ellos ponemos en evidencia conceptos como la soledad, la sexualidad, los códigos como comunicación entre géneros, el tratamiento de la enajenación mental, la vejez y la cultura enraizada de los malos tratos. El personaje de Blanche Dubois es el principal eslabón que justifica el tratamiento de todos estos temas. Un clásico como este nos invita a seguir poniendo en evidencia el importante papel femenino ante los cambios sociológicos de nuestra historia.